Así contamina un cadáver

Así contamina un cadáver:  Al fallecer, ¿qué sucede con los restos humanos?, se dice que “polvo somos y en polvo nos convertiremos” pero, ¿las cenizas o el polvo contaminan?,  parecería un cuestionamiento con un toque tétrico, sin embargo sería importante saber si un cadáver contamina.

 

Previo a la pandemia de covid-19 en México se realizaban 400.000 servicios funerarios, y la mayoría de ellos inhumaciones, esto es, que la persona se entierra. Las incineraciones estaban todavía muy por debajo de los entierros. No obstante, ante las múltiples muertes por causas del coronavirus, incrementó la cremación de cuerpos.

Por ello, la prioridad de conocer las consecuencias para el medio ambiente ser enterrado o incinerado.

Ambas alternativas afectan de diferente manera. La cremación, ser incinerado, emite dioxinas, óxidos de carbono y otros agentes contaminantes. Un estudio en el Reino Unido determinó que el 16% de la contaminación por mercurio en el aire es a causa de las incineraciones. Esto deja claro que sí, las cenizas contaminan.

 

Cenizas de un ser querido, ¿Qué hacer y qué no?

El ser enterrado y pasar a la enternidad en un cementerio es algo similar, ya que se convierte en un vertedero de material orgánico, y eso tiene riesgos como dispersión de material en el suelo, dilución y acuíferos. Lo habitual es que haya suelos adecuados y se añadan sustancias para acelerar la biodegradación.

Cuando un cadáver se descompone, libera potenciales contaminantes químicos que contienen compuestos a base de cloruro, carbono, amoniaco, sulfato, sodio, potasio o restos de cualquier tratamiento hospitalario. Es por eso que para conservar el cadáver se utilizan productos para retardar tanto la descomposición del cuerpo como la liberación de contaminantes en el suelo.

Con información de Cadena Querétaro 

Opciones innovadoras:

 

Hidrólisis alcalina

Actualmente existen técnicas que se están estudiando y empezando a practicar en otros países. Entre ellas, la hidrólisis alcalina, que consiste en introducir los restos mortales en un cilindro de acero a presión y con una mezcla de agua a 170ºC e hidróxido de potasio.

Este proceso dura dos horas y lo único que queda como residuo sólido es una matriz de fosfato cálcico que procede de los huesos, como si fuera un puñado de sal.

Promession

También está la “Promession”, con la que se congela el cuerpo para romperlo y licuarlo, obteniendo así una pastilla de material orgánico. Este residuo se incinera posteriormente, con lo que se estarían llevando a cabo dos procesos innecesariamente.