1 julio, 2022

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#NotasAcusmáticas – A 50 años del concierto en la azotea de los Beatles

El 30 de enero de 1969, hace 50 años, el famoso cuarteto de Liverpool irrumpió en un escenario poco ordinario. The Beatles solía hacer cosas fuera de lo común, pero en esta ocasión pasaría a la historia como el primer grupo musical en haber tenido la idea de subir a la azotea de un edificio para tocar un pequeño concierto. Años después, grupos como U2, Red Hot Chilli Peppers y Jarabe de Palo, entre muchos otros, imitarían los pasos de la banda conformada por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.

La acción fue como parte de una ingeniosa estrategia publicitaria para su nuevo álbum “Let it be”, que se publicaría unos meses después, su último disco. La banda había estado discutiendo sobre cómo podrían realizar la hazaña, pensando en lugares exóticos como un anfiteatro tunecino, a bordo de un crucero, en las pirámides de Egipto ante un público compuesto por beduinos o en un “asilo para dementes”, como sugirió el siempre irreverente Lennon.

No obstante, las complicaciones técnicas para trasladar su equipo los hizo decidirse por la opción más fácil: subir al techo de su edificio, en los estudios Apple Records, ubicados en el número 3 de Savile Row en el centro de Londres, Inglaterra. La cita fue al mediodía de una jornada laboral cualquiera, en la que los londinenses se preparaban para tomar su lunch.

Los invitados al encuentro fueron el cineasta Michael Lindsay-Hogg, encargado de grabar el conocido “concierto en la azotea”, material que formó parte del documental “Let It Be” y quien ya había trabajado con los Beatles en los videoclips de “Hey Jude” y “Revolution”; Billy Preston en los teclados, quien era amigo de George Harrison; y el también famoso músico Alan Parsons, quien fungió como ingeniero de sonido.

El improvisado concierto duró aproximadamente 42 minutos, donde se escucharon las canciones “Get Back”, “Don’t Let Me Down”, “I’ve Got a Feeling”, “One After 909”, “Dig A Pony” e incluso una frase de “Rainy Day Women #12 & 35”, de Bob Dylan; mismas que quedaron inmortalizadas en el mencionado material fílmico, pues ninguna banda en la historia había realizado algo similar. Sin embargo, los Beatles fueron interrumpidos por la policía que acudió debido a las quejas de algunos oficinistas de edificios aledaños por “el ruido” y por los problemas de tránsito que el evento musical había generado, pues no todos los días tenías la oportunidad de ver a los Beatles en un concierto gratuito.

Antes de ser desenchufados por elementos de Scotland Yard, John Lennon alcanzó a pronunciar las palabras con las que siempre despedía los conciertos: “Me gustaría dar las gracias a nombre del grupo, y de mí mismo, y espero que hayamos pasado la audición”.

Sin duda se trató de un momento que marcó la historia de la música, porque no solamente fue la primera banda en llevar a cabo una idea de promoción tan brillante, sino que además se trató del último concierto del mítico grupo, pues meses después anunciarían su separación tras varios conflictos irreparables.

El evento es un emblema de la libertad musical, de la rebeldía del rock y de la importancia de la creatividad en el negocio de la música. Por ello ha pasado a la historia como un momento con el que prácticamente todos los melómanos están familiarizados. Asimismo, estuvo lleno de símbolos y mensajes ocultos, muy al estilo del cuarteto; ya que Ringo, John y George estaban ataviados con los abrigos de sus esposas en una sutil broma de travestismo, misma que fue interpretada por varios de sus seguidores como una señal de igualdad de género, porque, además, para contrarrestar el terrible frío, Alan Parsons bajó a comprar calcetines largos de mujer para envolver los micrófonos y protegerlos del viento, de manera que se pudiera grabar correctamente.

Más que un concierto, fue como si se tratase de un ensayo, puesto que cuando llegó la policía, los Beatles estaban tocando “Get Back” por tercera vez y tras unos minutos de cortesía, los cables fueron desenchufados de los amplificadores y así culminó este simbólico momento de revolución musical. Un año después, el mítico grupo se había disuelto.

Por tanto, el “concierto en la azotea” o “rooftop concert” de los Beatles ha pasado a la historia porque además fue un intento de la banda por acercarse a sus fans, en una muestra de sencillez y de excelencia musical, la cual acaba de cumplir medio siglo de haber ocurrido, mundialmente imitada por otros grupos en son de homenaje o simplemente de aprovechar una estrategia genial de promoción, cuyo secreto sin duda alguna fue la emotividad con la que sus integrantes se entregaron, quizás sin saber aún que sería la última vez que tocarían juntos.

¿Cuál es tu canción favorita de esta presentación?

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